Libros vivos en casa gracias a Charlotte Mason

Contrario a lo que algunos de nosotros suponía, María Montessori quien me enamoró hace algunos años, no fue a única mujer que revolucionó la percepción y concepción de la educación de los niños. Charlotte Mason hizo una aportación maravillosa al respecto y se enfocó a desarrollar su método pensando en aquellos padres que decidieron tomar las riendas de la educación de sus hijos.

Charlotte Mason vivió a principios del siglo XX, fue una educadora y reformadora británica (no reconocía la jurisdicción del papa sobre la cristiandad y buscaba y/o apoyaba provocar un cambio profundo en los usos y costumbres de la iglesia católica y buscaba regresar a un cristianismo primitivo) preocupada por la educación, quien escribió entre otras cosas, una serie dedicada a la Educación en el Hogar publicada en 1886. ¡WOW! ¿1886? Sí, leíste bien, no fue error de dedo, así que vivir sin escuela no es reciente ni propio de algunas familias modernas, ya hubo quien lo pensara hace más de un siglo.


En aquellos años su método era concebido como para una educación liberal, pues Mason apoyaba a aquellos padres ávidos de dar a sus hijos una educación vasta y rica. Creó la "Unión Educativa para Padres" y la "Casa de la Educación" pero recuerden que sigo aprendiendo e investigando sobre todo su trabajo y obra, así que les hablaré de esto más tarde.


Mason hizo y aportó MUCHÍSIMAS cosas en relación a la educación, a su formación del carácter, a los hábitos y al conocimiento de Dios y el Universo pero eso es muchísimo más extenso de lo que pudiera compartir y/o escribir en estas líneas, lo que sí es que ella sugirió basar casi todo en LIBROS VIVOS, que son y/o contienen:

  • Ideas reales.

  • Ideas capaces de provocar emociones.

  • Ideas trascendentales para la vida, el espíritu y el alma; las mejores ideas.

  • Historias inspiradoras que inviten a pensar, imaginar y razonar.

  • Reconocidos como de buena literatura: palabra bien dicha y la idea bien pensada, con un contacto emotivo con las formas propias de la palabra.

  • Ofrecen experiencias que son explicadas de manera detallada con ideas COMPLETAS.

De tal forma que todos los libros a manera de compendios, resúmenes o selecciones, no son libros vivos. Un libro con estas características tiene información recortada y seleccionada para un propósito único pues aquel que hace esto, tiene un objetivo en especial y se pierde la esencia del libro y por supuesto de lo que el autor original de éste ha querido transmitir, como por ejemplo, un libro de texto en donde se encuentran una serie de temas de la "misma materia" pero explicados en 2 o 3 páginas, cuidadosamente seleccionado para la supuesta comprensión de los alumnos; pues han sido reconocidos como incapaces de procesar ideas completas y claras como suponemos que un adulto lo haría, aunque honestamente tengo mis dudas a este respecto, pues hay muchos adultos con una comprensión que deja mucho que desear.


Charlotte Mason creía que los niños eran personas completas con las mismas capacidades de comprensión que tiene un adulto, ella confiaba plenamente en ellos y estaba convencida de que acompañándolos en su proceso los padres lo reconoceríamos.

Afirmaba pues que los niños debían estar expuestos a estas ideas o conceptos vivos, con emociones en cada línea, que debían:

  • Aprender a hacer narraciones orales para posteriormente hacer una transición suave a las narraciones escritas. ¿Para qué? Para que los niños vayan ejercitando poco a poco su atención, al saber lo que se espera de él una vez que ha leído, se concentrará y esforzará en recordar y tendrá presentes aquellos detalles que le hayan sorprendido. ¡La atención! Lo que todos los padres quieren que sus hijos desarrollen ;)

  • Acercarse a la gramática de manera natural, en oraciones e ideas completas y no como algo aislado del habla.

  • Reconocer las mejores ideas y procesarlas como ellos lo necesitaran, es decir, a su tiempo, ya que las ideas son como un alimento que necesita seguir un camino para ser asimilado y digerido; son pues un alimento mental.

  • Reconocer pensamientos valiosos.

  • Ser acompañados con lecturas en voz alta por los adultos, especialmente si se considera que hay algún contenido o idea "inadecuada" en alguna sección o capítulo para la edad del aprendiz.

  • Charlotte Mason no separaba el conocimiento en materias o asignaturas, sino que aseguraba, como personalmente ya lo tenía claro, que forman parte del todo. Sin embargo hablaba sobre la diferenciación o reconocimiento de tales materias en una edad adulta en la cual ya hubieran comprendido que todo está entrelazado, la geografía con la historia, con el arte, las ciencias, las matemáticas, la literatura, etc.

Y como saben en nuestra casa lo que sobran son libros, de todo tipo y yo al ser una madre lectora y amante respetuosa de los libros, mis hijos han estado expuestos a ellos toda su vida, sin embargo les he acercado entre otros tipos, libros clásicos en versiones infantiles, que al final están adaptados y con un lenguaje pobre, pues yo como muchos adultos, he subestimando por supuesto su capacidad. Aunque he de decir que me llena de felicidad que mis hijos están acostumbrados a salir de casa con un libro bajo el brazo y que sean parte de su vida.


Después de haber descubierto estas maravillosas ideas de Charlotte Mason, he encontrado otra idea escolarizada, de la cual me he deshecho desde ya, que había estado viviendo en mi mente pensando que mis hijos no eran capaces de comprender ciertos libros, creyendo claro que lo debían hacer solos.


Llevo un tiempo, breve para ser honesta, en la que empezamos a leer libros vivos, y lo hemos disfrutado mucho. Mason dice también que no necesitamos leer varios libros en poco tiempo, debemos leerlos con el ritmo que necesitemos para comprenderlos bien, recuerden que son un alimento mental y yo recordando esto, me he dedicado a observar la disposición y ganas de mis hijos, a no presionarlos y leer las porciones o cantidades de páginas que ellos decidan.


¿Qué hemos leído? Bueno pues estamos leyendo el Antiguo Testamento de la Biblia, leo en voz alta para los 3, sí para los 3 sin importar la edad de cada uno pues apelo a que las grandes ideas queden grabadas en la mente y corazón de mis hijos. Seguro el de 3 años no entiende a la perfección de lo que estoy hablando pero reconoce ideas principales ¿cuáles? de las que hablamos al finalizar la lectura, estamos leyendo "El principito" en su versión original y estamos por comenzar "La isla misteriosa" de Julio Verne, que tiene por cierto 461 páginas con una letra de 10 puntos aproximadamente.

Cuando ellos narran oralmente lo que leímos NO LOS INTERRUMPO, pues es otra recomendación de Mason, no dirigir al niño, no influir en su apreciación, no corregirlos, sino escucharlos y reconocer la forma y orden en la que ellos están organizando sus ideas, una cosa que me parece maravillosa porque ¿saben qué? Cada uno de mis hijos se sorprende y recuerda lo que quiere, cada uno escucha más una cosa que otra, el impacto del mismo libro tiene efectos distintos y yo me asombro y aprecio sus mentes y sus capacidades.


¿Cuál es el orden que seguimos? Pues le pregunto al bebé de qué hablamos, posteriormente René de 6 años me cuenta y al final Lucca ¿por qué? porque creo que Lucca va a hacer aportaciones más detalladas a su narración oral y no quiero que los otros 2 se vean influenciados por las ideas de su hermano mayor. Y al final yo participo con mi narración oral en la que si algo estaba incorrecto en sus respectivas narraciones, yo lo pueda "corregir" pero sin decirles que estaban mal o que su recuerdo es incorrecto o que no pusieron atención. Es una habilidad que como dice Charlotte Mason se va desarrollando y estoy segura de que ellos identifican entonces aquel error u omisión.

Yo estoy leyendo en voz alta estos libros que mencioné anteriormente ¿por qué? porque son libros con ideas además de hermosas, complejas y es mi intención que ellos puedan interrumpirme y preguntar por alguna palabra o término en caso de necesitarlo, porque me gusta que se sienten alrededor mío, porque la lectura es una actividad cotidiana, porque me gusta predicar con el ejemplo, porque se acostumbran a escuchar mi voz haciendo otra cosa y porque amo leerles, pues mi esfuerzo y empeño les aseguro, es único pues es a partir del amor a mis hijos.


Lo anterior no indica que Lucca quien ya es un ávido lector, no lea sus libros, historietas o cualquier cosa que le interese, sin embargo, estoy tratando de enriquecer lo que ya tenemos en casa.


Al final pasamos un rato bonito, nosotros siempre hemos leído juntos pero ahora lo hacemos con otra intención, mi atención está puesta en más cosas y si las junto todas, serían las siguientes:

  • Comprensión lectora

  • Reconocimiento de ideas vivas

  • Desarrollo de:

  • Atención

  • Paciencia

  • Silencio

  • Unión

  • Hábitos

  • Memoria

¿Y tú, qué libro vivo vas a leer?, ¿quieres alguna recomendación?, ¿qué edades tienen tus hijos?, ¿qué les gusta leer?


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