¿Mis hijos podrán ir a la Universidad?

Por supuesto que es posible que nuestros hijos vayan a la universidad pero ésta no es la preocupación de mi familia.


Me han hecho esta pregunta tantas veces que ya perdí la cuenta. Nosotros decidimos no llevar a nuestros hijos a la escuela por las siguientes razones: guiarlos en su camino espiritual, tener mayor conexión con ellos fortaleciendo nuestros lazos familiares y porque no nos gusta la forma en la que se maneja el sistema educativo.


Por el momento me centraré en el último punto compartiendo con ustedes las observaciones pertinentes que sustentan nuestro rechazo:

  1. Los alumnos son separados por edades sin considerar ninguna capacidad ni interés.

  2. Los alumnos son literalmente encerrados en cuartos de 6x8 metros con mínimo 20 compañeros donde si bien les va, tienen ventanas y en algunos casos sólo tienen ventilas. Bueno, ahora hay escuelas pequeñas con salones máximo 15 alumnos, de igual forma son muchos.

  3. Los alumnos están destinados a compartir el mismo espacio con otros muchachos quienes podrían no tener los mismos valores que cada familia en casa lo que muchas veces origina que se refieran a "las malas compañías". ¿Qué absurdo no? y fueron los padres quienes llevaron a sus hijos a donde están. Tal vez nunca consideraron este punto.

  4. Es imposible que los profesores conozcan a profundidad a sus alumnos ya que tienen que atenderlos a todos al mismo tiempo y como puedan.

  5. Han establecido de 50 a 60 minutos para el "estudio" de una materia y lo pongo entre comillas porque no estoy segura de que realmente estudien, tal vez sólo están presentes físicamente en el aula. Supongo que muchos de ellos tienen mentes viajeras ;)

  6. En la mayoría de los casos les piden 1 libro por asignatura, libros que casi nunca terminan de usar y esto lo sé por experiencia. En los colegios particulares, usan los libros que manda la SEP más los libros que les piden los profesores.

  7. Desperdician mucho material que no se aprovecha de manera adecuada y en algunos casos mucho de éste termina quedándose en el colegio o "perdiéndose".

  8. La mayoría de los profesores, especialmente de educación básica tienen reglas absurdas como por ejemplo, los tipos de colores o lápices que deben usar lo alumnos, como si de eso dependiera su aprendizaje o desarrollo.

  9. Los alumnos son evaluados con pruebas arbitrarias y escritas en su mayoría en las que muchas veces sólo queda de manifiesto su capacidad para memorizar algunas cosas, que por cierto, son retenidas por muy poco tiempo, a menos que sea algo de interés para ellos.

  10. Los planes educativos no se adecuan a la realidad de la región ni comunidad del alumno. Se hacen a nivel gubernamental y les quede o no, los tienen que seguir.

  11. Los alumnos se vuelven completamente dependientes de los profesores pues se nos ha enseñado que son ellos los poseedores del conocimiento por lo que resalto que obviamente no se les enseña a los alumnos a tomar decisiones sino a recibir instrucciones.

  12. No se les enseña a obtener datos, a desarrollar teorías, a hacer investigaciones profundas, sólo se les da libros de texto que ellos tienen que consultar y usar sin siquiera evaluar si son el tipo de libros que quieren usar o si les interesa dependiendo de la personalidad de cada uno.

  13. Los alumnos son sometidos a reglas arbitrarias a las cuales regularmente se resisten porque no les es dada una explicación sobre la existencia ni aplicación de las mismas lo que genera rebeldía.

  14. El sistema educativo no genera ningún tipo de cambio en la sociedad por el contrario, está diseñado para mantener a los más posibles dentro del redil para que sean fácilmente dirigidos o manipulables en edad adulta por tanto no tenemos sujetos reales de transformación.

  15. Los colegios con métodos y filosofías alternativas no son costeables para la mayoría de las familias por lo que se vuelven inaccesibles.

  16. Los alumnos que se atreven a hacer alguna crítica a los profesores respecto a su método e incluso al "conocimiento" que creen que transmiten, son tachados de rebeldes y groseros. No es apreciado este valor y genera estereotipos negativos.

  17. El sistema promueve el conductismo, si haces esto, recibes un premio o un reconocimiento ¡ay cómo olvidar esos cuadros de honor! que muchas veces generan un mal sabor de boca en quienes deseaban estar ahí pero que no lo lograron. Y ¿qué decir del tan sabido método punitivo?

  18. Se invita implícitamente a una competencia insana al comparar a a los alumnos y al señalar a los "listos" y a los "burros". ¡Qué categorización tan más absurda! ¿Sabían que los burros son afectivos y disfrutan de la compañía de la gente? Deberíamos todos ser más parecidos a ellos.

  19. La asistencia a las escuelas separa emocionalmente a los hijos de los padres pues pasan demasiadas horas fuera de casa, alejados de sus familias y es lógico, pues las escuelas se han vuelto guarderías para muchos padres que los dejan entre 6 y 8 horas y en muchos casos más porque se quedan al tan famoso after school.

  20. El cuerpo docente es otro tema pero cierto es que en general los padres son presas de los caprichos de los profesores y esto sin contar que muchos de ellos no reciben capacitaciones constantes, no dominan "sus campos" y no tienen vocación lo que ocasiona que maltraten a los alumnos de muchas maneras, empezando con la psicológica.

La verdad es que podría desarrollar muchos puntos más pero creo que con éstos dejo en claro mi visión general del sistema educativo.


Así que ¿por qué querría que mis hijos fueran a la universidad? ¿por qué esa sería mi aspiración como madre de 3 varones que nunca han ido a la escuela? Nosotros no nos movemos ni buscamos el éxito del mundo ni el reconocimiento de los demás, para mí es mucho más importante formar hombres fuertes, sanos mentalmente, que amen a Dios, que conozcan a la perfección sus capacidades y gustos y que puedan tomar una decisión libre respecto a la profesión u oficio al que se quieran dedicar.


Tal vez alguno de ellos quiera ser albañil y para eso no necesita ir a la universidad ¿verdad? o uno quiera dedicarse a hacer pasteles, venderlos por internet haciendo pedidos online y aspire a tener una cadena pastelera, no lo sé, tal vez quieran alguno ser arquitecto y entonces le explicaré el camino que debe recorrer para eso, que se requiere tener una cédula profesional que avale su preparación superior para que entonces pueda ejercer su profesión.


Pero lo más importante es que queremos enseñarlos a que tomen sus decisiones, no queremos orillarlos a escoger una carrera sin saber quiénes son en realidad y mucho menos "obligarlos" a ingresar a la universidad a los 17 o 18 años, una edad en la que no me dejarán mentir, ni sabemos lo que queremos.


Además ¿cuántos profesionistas conocemos vendiendo tacos o manejado un taxi? y no es que eso sea deshonroso, al contrario, creo que son oficios no nada más buenos sino necesarios pero no quiero que mis hijos terminen haciendo algo en sus vidas adultas que no les guste, quiero que hagan lo que desean y que a través de su trabajo honren a Dios.


Así que si tú quieres que tus hijos vayan a la universidad, puedes prepararlos en casa para eso sin duda alguna pero ¿esa es la aspiración que deseas inculcarles? ¿ese es el final del camino, ir a la universidad?





"Hagan lo que hagan, trabajen de buena gana, como para el Señor y no como para nadie en este mundo, conscientes de que el Señor los recompensará con la herencia. Ustedes sirven a Cristo el Señor." (Col 3:23-24)