6 Errores más comunes que cometemos antes de comenzar nuestra vida sin escuela

Actualizado: may 31

Con nuestra emoción al cambiar nuestro estilo de vida y querer educar sin escuela, cometemos algunos errores que queremos compartir con ustedes.

Sé por experiencia propia que emprender esta nueva aventura es excitante y estamos llenos de expectativas y muchas veces es por esto que "nos aventamos" como el Borras (consulta este enlace si no lo conoces y de paso ríete un rato jaja https://www.youtube.com/watch?v=xPXYF-YA5Dw ) sin considerar algunos aspectos que a la larga se convierten en obstáculos que hacen de este maravilloso estilo de vida, algo pesado.


Los 6 errores más comunes son:

1. INDEFINICIÓN DE TU VISIÓN.

Es importante que una vez que has decidido tener una vida sin escuela te hagas el planteamiento adecuado sobre lo que esperas de este emprendimiento para el futuro.

Cuando comenzamos un negocio propio, ponemos mucho empeño, investigamos, comparamos, hacemos un estudio de mercado, definimos nuestro público objetivo, determinamos procesos y tiempos entre otras cosas; ahora imagina que éste es tu nuevo negocio y que necesitas empezar con lo básico definir tu visión. Esto ¿qué implica?

a. Que tengas presente el motivo por el cual quieres una vida sin escuela. Si no es así, te recomiendo que empieces por ahí.

b. Que determines la vida que quieres que tus hijos tengan junto a ti mientras están en casa, no lo que quieres que aprendan, sino la calidad de su vida.

c. Que proyectes la manera que deseas ser y hacer con ellos a largo plazo.

Cuando tenemos clara la visión de nuestra nueva vida, tenemos la mitad del trabajo hecha ¿por qué? Porque será el eje rector de todas nuestras decisiones, nos ayuda a identificar lo que encaja o no en nuestro proyecto y es así como podemos alinear todo: áreas de trabajo, proyectos, clases, actividades, horarios e incluso nos ayuda a elegir los materiales de trabajo que queremos comprar.

Nuestra visión es: “Que nuestros hijos hagan y sean lo que quieran en su vida donde importe únicamente lo que los haga felices.”

¿Parece general? Sí pero es real. Por ejemplo, si a mis hijos les gusta construir horas y horas, no comprare material para que escriban o lean, eso no los hará felices, si les gustan más las manualidades que ver documentales del cuerpo humano, ¿para qué compramos una enciclopedia de anatomía? Si hago lo contrario a lo que ellos quieren hacer o descubrir, estaré atentando contra mi visión.

En nuestra visión consideramos 100% lo que nuestros hijos quieren y sus personalidades y por supuesto lo que nos hace felices a nosotros; esta visión está alineada con nuestras personalidades, con nuestra filosofía de vida, con nuestros valores. Para mi esposo y para mí es más importante su felicidad en términos personales que en el “éxito” del que tanto se habla en el mundo. No deseamos imponerles nada en absoluto pues la imposición trae consigo frustración y eso no los hará felices.

Te invito a que hagas este ejercicio con tu pareja o sola (o) y que lo escriban, que se tomen un par de días para analizar y determinar lo que quieren obtener y ver a largo plazo. Imagínate a ti con tus hijos en el futuro ¿sonríes? Entonces es por ahí.

2. DESCONOCES LAS DIFERENTES “MODALIDADES”: HOMESCHOOLING, FLEXISCHOOLING, UNSCHOOLING.

Quieres iniciar la vida sin escuela y crees en muchos casos que necesitas libros, guías, cuadernos, material de papelería entre otras cosas sin definir cómo será la manera ideal, después de haber analizado a tu familia, para llevarlo a cabo.

Así que posiblemente te aventures a comprar cosas, a preparar la casa, a buscar si te pueden certificar año con año, preguntas en el INEA y todo sin haber evaluado antes las opciones o maneras que tienes para apoyar a tus hijos en su formación integral, ahora considerando algunos contenidos académicos por decirlo de alguna forma.

En palabras breves te explico la diferencia entre cada una:

Homeschooling que consiste en seguir un programa escolar hecho por alguien más, institución, libro, prácticamente al pie de la letra. Alguien más determina los objetivos y planes de trabajo y los ejecutas en casa siguiendo horarios, esto está muy amarrado a la edad de los niños y al supuesto grado que cursa desde casa. Yo creo que trasladas un poco la escuela a casa. Tienes actividades muy estructuradas y guías en todo momento los temas que deseas enseñar a tus hijos.

Flexischooling que consiste en tener un programa como guía en donde determinas lo mínimo que quieres que ellos trabajen en casa y estás abierta (o) a desarrollar o proponer actividades extra que sabes que les gustará a tus hijos y eres un poco más flexible con los horarios.

Unschooling: El aprendizaje es completamente libre y sin estructura, nuestros hijos aprenden los que quieren, trabajan a su ritmo, no hay horarios, hay acompañamiento y los padres nos convertimos en facilitadores no en maestros pues reconocemos que nosotros no poseemos el conocimiento y que podemos llegar a él de diversas maneras. Estamos completamente liberados de la estructura escolar y aprendemos que todo el mundo que nos rodea nos enseña algo. Y digo “nos” porque nosotros somos ahora una familia unschooler.

Tener claras las formas de vida sin escuela que existen te ayudará a tomar decisiones incluso relacionadas con la certificación, por ejemplo: si después de analizado tu situación familiar y personalidad de cada uno de los integrantes de tu familia, concluyen que lo mejor que pueden hacer es unschooling, entonces no necesitarás un certificado año con año porque al vivir sin una estructura de contenidos a estudiar fija, no habrá manera de reportar cada aprendizaje intentando clasificarlo porque de esto se trata esta modalidad, de ser completamente libres.

Como dato curioso, nosotros pasamos por todas las modalidades y después de años, de investigación, de lectura, de familias diversas que hemos conocido en nuestro andar, decidimos que el unschooling era lo más cercano a nuestro estilo de vida y sobre todo, a nuestra visión.


3. NO DESESCOLARIZAS TU MENTE

El tener la “mente escolarizada” significa que no concebimos que existan otras formas de aprender si no es a través de la metodología tradicional que aplican en las escuelas. Creyendo que los niños necesitan hacer planas, repetir como merolicos las tablas de multiplicar, regular prácticamente cada uno de sus movimientos e intereses.

En general las familias quieren comenzar esta vida sin escuela pero muchas veces se llevan la escuela a la casa; creen que deben ser tan estrictos como regularmente lo son en los colegios, se preguntan con que frecuencia deberán hacer exámenes a sus hijos o cómo van a comprobar que están aprendiendo o no lo que les enseñen.

Si quieres tener a tu hijos en casa contigo y apoyarles en este camino del aprendizaje es porque la estructura de las escuelas no te está funcionando o bien porque tienes expectativas diferentes, entonces hay que hacer las cosas diferentes; si sigues haciendo lo mismo, obtendrás los mismos resultados y sólo cambiarán de ambiente.

Algunas personas recomiendan un proceso de desintoxicación que consiste en no hacer nada relacionado a temas escolares y aprovechar ese tiempo para estar con tus hijos y te dediques a conocerlos de una manera más profunda. Se trata de tener un tiempo de desconexión de nuestras ideas o prejuicios sobre lo que “debería” ser la educación en casa.

En mi experiencia no podría afirmar que necesitas un tiempo determinado para desescolarizar por completo tu mente, es un proceso que me ha tomado varios años y hoy después de este tiempo, sigo batallando con algunas falsas creencias. Lo que es un hecho es que antes de empezar esta aventura debemos soltar los prejuicios que tenemos y que nos amarran a la educación tradicional que muchos de nosotros recibimos a lo largo de nuestra formación.


Te invito a que leas “La mente no escolarizada” de Howard Garder, psicólogo, investigador y profesor autor de la teoría de inteligencias múltiples.


4. TE SOBRECARGAS DE INFORMACIÓN

Sigues demasiadas páginas con tantos recursos e información que acabas confundida. Ahora hay tantos perfiles y cuentas de Instagramy Facebook con actividades y fotos tan padres que los descargas todos y luego no sabes qué hacer con tanto.

No tiene nada de malo que existan tantas fuentes de consulta por el contrario, son los grandes frutos de nuestra era digital, el problema es que no sabemos usarlas a nuestro favor.

Empezamos a descargar recursos y a seguir tantas cuentas podemos sin tener clara nuestra visión y la forma en la que queremos trabajar con nuestros hijos, ejemplo:

Hay una página que tiene recursos e imprimibles para kinder y descargas todas las plantillas que te gustan para trabajar la lectoescritura que incluyen trazos con plumones, hojas de cuadernillo con letras punteadas para remarcarlas, tarjetas de palabras a colores, etc y después vas a otra página y te topas con recursos y recomendaciones de la filosofía Montessori donde te dice que puedes iniciar el proceso de lectoescritura usando resaques, alfabeto móvil de madera, letras de lija, tarjetas de palabras con la imagen y descargas las plantillas para hacer tus propias letras de lija montessori e investigas la posibilidad de comprar un alfabeto movil como el que viste en dicha página.

¿Qué resulta de lo anterior? Que tienes recursos completamente diferentes con usos distintos para el mismo objetivo y que no deberían mezclarse. No investigaste a profundidad sobre la filosofía Montessori, porque de haberlo hecho, no hubieras descargado las primeras plantillas ya que Montessori no tiene nada en común con los métodos tradicionales para aprender a leer y escribir y esto puede resultar en algo confuso.

Al hacer esto no te detuviste a pensar si esos recursos que encontraste que te llenaron el ojo van de acuerdo a la modalidad que quieres seguir, así que te puedes llenar de recursos que terminan siendo inútiles y no por la calidad de los mismos, sino porque no son lo que tú necesitas.

Mi recomendación es definir los dos primeros puntos antes de avanzar a los materialesque te gustaría usar.

5. COMPRAS CURSOS Y CAPACITACIONES SIN TENER DEFINIDA TU VISIÓN.

Es normal que al ver tantos recursos queramos aprender todo y nos emocionemos, pero el mayor problema es que no sabemos exactamente lo que necesitamos y entonces esta adquisición de cursos se pueden convertiren en un gasto inútil y en un detonador de ansiedad y exigencias personales sin sentido.

Actualmente hay tantos cursos y talleres que no sabemos cuál es el que mejor se acomoda a nuestras necesidades. Por mencionar algunos, existen cursos de:

· Lectoescritura con método global, silábico y fonético

· Lectoescritura según la metodología Waldorf

· Montessori en casa

· Materiales Montessori DIY

· Constructivismo en casa

· Enseñar matemáticas según método ABN

· Enseñar matemáticas

· Aprender a hacer un programa o planeación para hacer homeschooling.

· Uso de Educajas

· Estimulación temprana encasa

· Estimulación musical

· Creación de ambientes preparados para tus hijos

· Organización en casa con base en rutinas

· Formación de padres para convertise en guías de sus hijos

· Crianza respetuosa y homeschooling

· Pasos a seguir para iniciar el homeschooling

· Usos de las tecnologías para hacer homeschooling, entre muchísimos más.

La lista es casi interminable y la realidad es que todos esos talleres me parece que son herramientas de mucho valor pero debes saber aprovecharlas y definir qué es lo que necesitas y considerar también tu tiempo para ponerte a estudiar, tus posibilidades para costearlos sin poner en riesgo tu estabilidad económica, tu realidad en casa, la cantidad de hijos que tienes, sus edades, tus tiempos, tu forma de aprender para tener claro entonces si la estructura u oferta del curso o taller es la adecuada para ti, si tu pareja está de acuerdo, si será útil para tu hijo o es sólo porque a ti te ha gustado.

No se trata de que te llenes de actividades que después no puedas cumplir porque te saturas de cosas que leer, hacer, escribir, investigar, analizar, etc que terminas olvidando al centro de tu proyecto, tu hijos.

6. COMPRAS PROGRAMAS DE ESTUDIO SIN EVALUAR TU VISIÓN

Muchas veces creemos que al tener una vida sin escuela necesitamos únicamente comprar una guía, programa o curriculum del grado escolar que nuestros hijos deberían cursar para entonces ejecutar.

Preguntas en los grupos de mamás en Facebook quién hace homeschooling y quién puede recomendar algun programa o curriculum, entonces te llueven respuestas; las familias te cuentan qué es lo que ellas conocen y empiecas a revisar las páginas de estas guías, incluso descargas la Guía Santillana online que por cierto ahorita anda circulando en las redes porque tiene descarga gratuita.

No tomes una decisión por una emoción.

Revisar y comparar curriculums me parece que es un ejercicio que todos deberíamos hacer pero insisito, que esto no es lo más importante porque si después de analizar la personalidad de tu hijo e incluso la tuya en relación a lo que esperan de tener una vida sin escuela, se dan cuenta que ustedes son mucho más flexibles y creaItivos, tal vez les convendría considerar algo más alternativo.


Hay programas o curriculums basados en:


  • Filosofía Montessori

  • Filosofía Waldorf

  • Constructivismo Competencias por grado escolar

  • Proyectos semanales

  • La Guía Santillana

  • Materias de la SEP

Los anteriores pueden ser:

  • Laicos

  • Cristianos

  • Católicos

  • Bilingües

  • Inglés únicamente

Pueden usar:


  • Libros

  • Plataformas digitales para descargar materiales y subir actividades

  • Videos para explicar los temas que proponen

Hay tanta variedad que me parece que es una tarea que no se debe tomar a la ligera especialmente si estás perfilando para hacer homeschooling o flexischooling.


Algunas veces resulta que cuando compras sin considerar los puntos mínimos mencionados anteriormente, no estl toádo satisfecha y y continuas navegando y preguntando y las sugerencias u opiniones no paran y entonces te cuestionas si lo que adquiriste si era lo mejor o debiste haber esperado; pero todas estas dudas surgen gracias a la indefinición de la visión.

Cuando tenemos claro el lugar al que queremos llegar, los pasos que damos son firmes. Te invito a que dediques tiempo suficiente a trabajar en tu visión y saber qué es lo que sí y no quieres para tus hijos en su nueva vida sin escuela.


Sabes que tienes que ir al supermercado pero si no llevas la lista de lo que necesitas demorarás más tiempo o posiblemente olvidarás algunas cosas de la despensa. Lo mismo sucede cuando queremos iniciar esta vida sin escuela.


¡HAZ TU LISTA!

255 vistas